Nací el sábado 3 de Mayo de 1958, en la Clínica Maternal de la calle Vélez Sarsfield, en la ciudad de Córdoba. Florinda y Primo, mis padres, se esforzaron para que, a pesar que éramos una familia humilde, nunca me faltara nada a mí, ni a mí hermana menor, Nancy. Pasamos los primeros años de nuestras vidas en Barrio Yofre Norte.

Desde muy chico, mi primera pasión fue el fútbol. No hubo potrero de Barrio Yofre donde no se armara un picado con amigos. La calle Homero se transformaba en una cancha y todas las tardes pasábamos horas y horas de diversión. Realicé inferiores en el club de mis amores, Racing de Nueva Italia, y llegué a jugar en la Categoría Cuarta Especial, y algunos partidos en Reserva, junto a la generación que luego obtuvo el Subcampeonato Nacional de 1980.

Realicé mis estudios primarios en la Escuela Pública Sargento Cabral, de Barrio Parque Monte Cristo. El Secundario, en el Colegio NORES, fue el ámbito donde encontré otra de mis pasiones: la política. Desde allí, comencé a militar en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).

Luego de terminados mis estudios, ingresé al Servicio Militar Obligatorio en San José de la Quintana. Por ser un protestón, siempre me quitaban los días francos y me dieron varios castigos. Salí recién en la última baja de mi clase, 14 meses después de haber ingresado.

Automáticamente, ingresé a trabajar en la Fábrica de Ladrillos de PALMAR, donde mi padre se jubiló. Mi primer día de Trabajo fue el 1º de Junio de 1978, el mismo día que en la Argentina comenzaba el Mundial de Fútbol.

Pero en Diciembre de ese mismo año, me llegó una carta convocándome de nuevo al Servicio Militar, pero ésta vez, como reservista en el Conflicto por el Beagle. Así, viajamos en tren hasta Covunco, a unos pocos kilómetros de Zapala, provincia de Neuquén. Estuvimos a punto de entrar en Guerra, pero el conflicto finalmente fue resuelto de manera pacífica.

Recién en el mes de Febrero de 1979 volví a Córdoba y me reincorporé a Palmar. En ese entonces, encontré mi vocación: el periodismo. Como el Gobierno Militar había cerrado la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, ingresé al Colegio Universitario de Periodismo "Obispo Trejo y Sanabria". Realicé toda mi carrera costeando mis estudios con el trabajo en Palmar.

En los años 1979 y 1980, en plena dictadura, organizamos un Centro de Estudios "Scalabrini Ortiz" que utilizábamos como excusa para poder militar y organizar actos, pintadas y misas en memoria de Perón. Funcionábamos detrás de un negocio de artículos de limpieza, obviamente de manera clandestina, ya  que estaba prohibida toda actividad política. Hicimos una revista llamada "La Época Actual" donde tratábamos temas sociales. Por desgracia, algunos de mis compañeros de aquella época terminaron presos por el Gobierno de facto.

Me recibí de Periodista Profesional en el CUP, donde también soy Profesor Titular de la Cátedra "Política Contemporánea". Realice trabajos como cronista en algunos diarios, como por ejemplo en "Tiempo de Córdoba", donde estaba encargado de la Sección de Deportes.

En 1982, el año de la Guerra de Malvinas, llegó mi primer hijo a mi vida: Matías. Con el regreso de la democracia, fui elegido Congresal Provincial del Partido Justicialista. En 1986 nació mi segundo hijo, Fernando, el único que logré hacer hincha de Racing.

El 15 de Septiembre de 1989, el mismo día que nació mi tercer hijo, Juan Manuel, asumí como Administrador de la Región Centro de la Empresa Gas del Estado. Desde ese lugar, extendimos la red de gas natural a miles de cordobeses. Estuve allí 2 años, hasta 1992.

Durante el año 1992 asumí como Secretario de Estado de Acción Social de la Nación, lo que me permitió recorrer el país y conocer la problemática social en muchos aspectos. Además, me dio una visión global de la Argentina, que luego me sirvió en muchísimos aspectos de mi vida política. En 1993, por diferencias con el Gobierno Nacional renuncié a mi cargo.

Desde 1993 hasta 1995 conduje mi propia agencia de Medios y Publicidad: “Medios SRL”. En 1995, me presenté como primer candidato a Diputado Nacional por el PJ y ganamos con el 42,33% de los votos. Asumí en Diciembre de 1995 y fui Presidente de la Comisión de Educación y Vicepresidente de la Comisión de Comunicaciones. Además fui autor y co-autor de varios proyectos de ley, como la "Ley de Extensión de la educación obligatoria a trece años", la "Ley Federal de Telecomunicaciones" y la "Ley de Becas educativas para personas con capacidades diferentes".

Cumplido mi mandato como Diputado, en 1999, el Congreso de la Nación me eligió por unanimidad para ejercer el cargo Constitucional de Defensor del Pueblo de la Nación. Con mi equipo, pudimos transformar lo que era casi una oficina administrativa en un Organismo de Control desde el cual administramos y gestionamos cerca de 400 presentaciones por día, resolviendo favorablemente el 78% de ellas.

Además, ese lugar me permitió recorrer el país y conocer las realidades sociales de toda la Argentina, los problemas cotidianos de los jubilados, las quejas de los usuarios de servicios públicos, la indiferencia del Estado ante los aborígenes, la nula atención hacia las personas con capacidades diferentes, la falta de reglas claras con el campo y la desatención de todos los trabajadores. Por todas estas causas luchamos desde la Defensoría. Pero también fue un espacio desde el cual pude relacionarme internacionalmente brindando conferencias en Washington (EEUU), en Paris (Francia), en Caracas (Venezuela), en Madrid (España), y siendo el único Defensor del Pueblo del mundo en disertar en el Vaticano.

Fui Presidente de la Federación Iberoamericana de Ombudsman, Director Ejecutivo del Instituto Internacional del Ombudsman por América Latina, y Miembro del Comité Ejecutivo de la Red de Instituciones Nacionales para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos de América (RIN) de la ONU. Luego, fui reconocido por la Universidad de Alcalá de Henares, en noviembre de 2007, con el premio internacional "Hoja de Otoño" por mi labor en la promoción y protección de los Derechos Humanos.

Hace 8 años conocí a quien hoy es mi esposa Carolina Perín que sumó a nuestra familia a Manuela, de 20 años, mi hija del corazón.

Fui reelegido como Defensor del Pueblo en 2004 por el Congreso de la Nación, pero estoy convencido que la única forma de cambiar la realidad, es desde el trabajo y el dialogo y no desde los agravios y la confrontación permanente. Es por eso que, nueve años y medio después de asumir a mi cargo, sentí que mi ciclo como Defensor se había terminado, ya que quería enfocar mi carrera política hacia mi querida provincia.

Ésta es una parte de mi historia. Para algunos puede ser poco, para otros mucho, pero lo que sé es que me despierto día a día pensando en cómo hacer para que mi querida provincia de Córdoba y nuestra República Argentina sean el lugar que soñé cuando ingresé a la política. Ese ha sido mi objetivo de vida: que mis hijos y mis futuros nietos puedan crecer y desarrollarse en un país mejor.